lunes, 27 de febrero de 2017

PIEDRAS VIVAS (Chile)


A simple vista parecen piedras cubiertas de liquen. Hay que abrirlas para descubrir el misterio que encierran.

Aunque por fuera es complicado distinguirlo de una roca, su carne es un manjar muy apreciado en Chile y Perú, donde se consume tanto crudo como a la plancha o guisado en multitud de platos.


Cuando uno vive toda su vida agarrado a la misma roca no tiene mucho margen para las relaciones sociales. Por esa razón los piure son hermafroditas (tienen ambos sexos). Cada ejemplar de esta extraña especie nace macho, pero desarrolla también sexo femenino durante la adolescencia y no necesita de otros piures para reproducirse. Simplemente suelta el esperma y los huevos en el agua. En su fase infantil, los piure se asemejan a pequeños renacuajos hasta que se establecen en alguna colonia cercana, a ser posible junto a otros de su especie, aunque no es necesario para su supervivencia.


Esta forma de reproducción autónoma se traduce en un altísimo índice de natalidad que les mantiene alejados de la extinción pese a ser una delicia gastronómica muy codiciada.


El aspecto más extraño de los piures es que su sangre incolora tiene una asombrosa concentración de Vanadio. El plasma contiene hasta 10 millones de veces superior a la del agua de mar. Parece que los piures absorben este metal cuando filtran el agua pero la razón por la que el vanadio se fija en su plasma sanguíneo aún es un misterio. Son la única criatura del planeta con esta particularidad en su sangre.


El vanadio es un componente clave en la fabricación de un nuevo tipo de baterías llamadas V-Flow que podrían sustituir a las de iones de litio. Averiguar cómo hacen los piures para extraer el vanadio del mar podría facilitar la fabricación de estas baterías a mejor coste.


El piure (Pyura chilensis) pertenece a la familia de los tunicados. Una vez se fija a una roca en su juventud segrega una densa cubierta protectora de un material poroso y pasa toda su vida en el mismo lugar. Un par de sifones le permiten filtrar el agua del mar para captar las algas y criaturas microscópicas de las que se alimenta.

En un momento dado quería hacer que la protagonista Anabel, la protagonista de BAJO LA SOMBRA DE LAS PIEDRAS FLOTANTES, se sorprendiese. Pensé que sería interesante que el anciano que la cuidaba le demostrase que las apariencias engañan y que no debía de fiarse sólo de lo que veían sus ojos. Era una manera de explicarle al lector que la historia que estoy contándole es diferente, tiene un caparazón para albergar cosas ocultas en su interior. El uso de unas piedras que se pueden comer era la mejor manera para sorprender a la niña.  Kiko da Silva 2017